Mostrando entradas con la etiqueta 175 ANIVERSARIO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 175 ANIVERSARIO. Mostrar todas las entradas

lunes, 17 de agosto de 2009

MISCELANEA CARLISTA EN SU 175 ANIVERSARIO.TOMO I

N° de páginas: 198
Tamaño: 150x210
Editorial Tradicionalista
Autores:
Carlos Mª Pérez- Roldán y Suanzes- Carpegna
César Alcalá
Cristóbal Castán Ferrer
José Luis Orella
Con prólogo de Javier Mª Pérez- Roldán y Suanzes- Carpegna

Para adquirir pulsar aquí

Sinopsis:
EN EL AÑO 2008 SE CUMPLIÓ EL 175 aniversario del Carlismo, y
en el presente 2009 el primer centenario de la muerte de Carlos VII, el arquetipo de rey carlista y por tanto, el santo y seña de las virtudes y fidelidades del pueblo carlista.

El carlismo ha llegado pues al siglo XXI, algo inimaginable para
sus enemigos, que cientos de veces dio por muerta la Causa Carlista. Sin embargo, no es menos cierto que todos aquellos enemigos sí murieron, y ya nadie se acuerda ni del partido progesista, ni del moderado, ni del democrata, ni del conservador.

Pero es más, hoy en día ningún partido político de los existentes en España se declara heredero de ninguno de ellos, ni reivindica como propios los actos políticos de Martínez de la Rosa, Narvéz, O’Donnell, Serrano, Mendizábal, Espartero, Madoz, Prim, Orense,
Rivero o Garrido. Sin embargo, al día de hoy son muchos los grupos carlistas, algunos constituidos como partidos políticos, que sí reinvindican como propias las acciones de sus reyes y aún citany estudian las doctrinas de sus ideológos: Magín Ferrer, Balmes, Donoso Cortés, Aparasi y Guijarro, los Nocedal, Gil Robles, Vázquez de Mella, Víctor Pradera, Elías de Tejada, Melchor Ferrer, Gambra, Puy Muñoz, etc., etc. Esto solo significa una cosa: el Carlismo siempre se mantuvo arraigado al ser y al sentir español, y por eso su vida se perpetua a pesar de las dificultades.

Bien es cierto que al día de hoy el carlismo no es una realidad pujante como lo fue en los dos siglos pasados, pero no es menos cierto que sus soluciones políticas siguen en buena parte inéditas, y que por ello aún conserva al esperanza de su aplicación para la salvación del cuerpo social y político. Por eso, en tiempos de confusiones como los actuales, son varias las personalidades tradicionalistas que han decidido apoyar una iniciativa que esperamos exitosa: la publicación de obras históricas y doctrinales
sobre el tradicionalismo, que será la mejor forma de garantizar la extensión y el conocimiento por parte de una cada más amplia masa de católicos descontentos con la política española actual. Éste es pues, el origen de la Biblioteca Tradicionalista, que principiamos con el presente volumen y que continuará con nuevas publicaciones si el público responde como felizmente esperamos que haga.

miércoles, 4 de marzo de 2009

EL BOLETÍN CARLISTA DE MADRID


Ha salido el nº 99 de "El Boletín Carlista de Madrid" con interesantes contenidos y especialmente dedicado al 175 aniversario del Carlismo. Puede descargarse en PDF en esta dirección

http://www.lavoz.circulocarlista.com/

Desde aquí nuestra felicitación a todos los que están llevando adelante este gran trabajo.

jueves, 18 de diciembre de 2008

CARTA DE DESPEDIDA DEL BARÓN DE HERVÉS, A LOS 175 AÑOS DE SU FUSILAMIENTO.

Al cumplirse de aquí a pocos días el 175 aniversario del fusilamiento en Teruel del D. Rafael Ram de Viu y Pueyo, Barón de Hervés, queremos ofrecer a nuestros lectores esta carta de despedida que fue leida por su tataranieto Rafael Ram de Viu durante el acto celebrado en Morella el pasado 7 de diciembre. Sirva como homenaje a la figura de quien fue el primer jefe del carlismo del Maestrazgo.


Queridísimos Pascuala, hijos e hijas:

Llegó mi fin sin haber podido resolver, mas ya no hay remedio y me despido de vosotros hasta la eternidad. Mi testamento y codicilo quedaron hechos en poder del escribano de casa Prats. Nada tengo que deciros sino que despreciéis el mundo, y siempre penséis en Dios y que una muerte repentina es lo peor que puede suceder, porque es difícil que sobrevenga en gracia.

Rafael parece que se reunirá con vosotros, Dios lo haga y que tenga presente este acontecimiento para que viva con arreglo a los preceptos de su Divina Majestad y quedad seguros que sé que voy a morir y todo lo espero en la misericordia de nuestro Creador.

Cuídate para consolar nuestros hijos y enséñales el camino del cielo. Haz que se digan muchas misas por mi alma encomendándome a Dios. Perdóname y yo perdono a todos.
Jamás os venguéis de nadie, ni tengáis rencor, amad a vuestros enemigos que es precepto de Dios. No penséis en mi sino para encomendar mi alma al Creador y pues querida mujer mía, tiernísimos hijos de mi corazón, voy a ser pasado por las armas, solo me resta pedir a Dios misericordia. Os doy mi bendición con el auxilio de Dios y pedir que me perdone en todo. Adiós en nombre de la Santísima Trinidad, Viva el Corazón de Jesús.

Noche del 23 de Diciembre de 1833
Firmado y Rubricado
Rafael Ram de Viu y Pueyo

martes, 9 de diciembre de 2008

MORELLA 7 DE DICIEMBRE DE 2008: CRÓNICA Y NUEVAS FOTOGRAFÍAS


Tal y como estaba previsto, el pasado domingo 7 de diciembre tuvo lugar el acto convocado en Morella por la Comunión Tradicionalista Carlista del Reino de Valencia. A las 12 horas más de un centenar de carlistas se concentraron en la porta de Sant Miquel para, acompañados de una magnífica sección de la banda de Cornetas y Tambores de La Llosa de Ranes, marchar juntos y en unión por las calles de Morella hacia el Castillo. Encabezaba la comitiva las banderas de España y del Carlismo y unas jóvenes margaritas portando una corona de laurel. Los muchos turistas que ese día llenaban Morella asistieron asombrados y admirados al paso de los carlistas; muchos de ellos nos recordaron sus vínculos familiares con el carlismo. Muy emotivo fue el paso por la plaza del Mercado –els porxos- , el lugar exacto donde 175 años atrás fue proclamado Carlos V como rey legítimo.

Ya en el Castillo, a los pies de la estatua del general Cabrera, José Querol, en nombre de los carlistas morellanos dio la bienvenida a todos los presentes, siguiendo el discurso de José Monzonís. Para concluir la primera parte de la jornada, se procedió a depositar la corona de laurel y realizar una oración por todos los que a lo largo de estos 175 años, en tiempos de paz y de guerra, entregaron sus vidas por la causa de Dios-Patria-Fueros y Rey.


A las 13 horas los carlistas asistieron a la Santa Misa celebrada por el Rvdo. D. Francisco Suárez en la Capilla del Sagrario de la Arciprestal de Santa María, en cuyo recinto se encuentra la sepultura del Obispo de Mondoñedo y Vicario General Castrense de los Ejércitos Carlistas, D. Francisco López Borricón, fallecido el 12 de diciembre de 1839 en Morella. Tras la Misa, en la explanada de la Iglesia se entonó el Oriamendi, dándose vítores a Cristo Rey, España y al Rey Legítimo.

La comida de hermandad tuvo lugar en el recién inaugurado restaurante “Carlos VII”, situado en la “Torreta Colomer”, en la Carretera N-232, a los pies del Sagrado Corazón de Jesús, reconstruido y repuesto hace pocos meses tras su destrucción en 1936. Allí más de ciento treinta comensales, repartidos en dos salones, pudieron disfrutar de la comida típica de Morella - embutidos y quesos, olleta y ternasco, aderezado con pastas y licores de la Comarca de Els Ports – y de la grata compañía de amigos carlistas.

Como colofón al acto tuvieron lugar diferentes discursos: D. Alfredo de la Figuera, en nombre de los carlistas de Morella; Rafael Ram de Viu, descendiente directo del Barón de Hervés; Javier Vives; Javier Barraycoa; Cristóbal Castán y José Miguel Orts; cerrando los parlamentos Javier Garisoain, Secretario General de la CTC.
La jornada concluyó con el canto vibrante y emocionado del Oriamendi.

Fue, sin duda, un día para recordar, para cargar pilas y, sobre todo, para pensar en repetir algo semejante en el futuro. Una jornada inolvidable para los que pudieron asistir y que, sin duda, va a significar un renacer del carlismo en las tierras de Morella, Els Ports y el Maestrazgo. Como señalaba el lema de la jornada: “De les raïls al futur”, “De las raíces al futuro”.
Muchísimas gracias a todos los que con su esfuerzo y trabajo han conseguido llevar adelante este acto, principalmente a los miembros de las Juntas de Valencia y Castellón. Y gracias especiales a nuestros amigos y correligionarios de Morella por todo su trabajo y dedicación: Moltes gràcies, amics!!.

sábado, 6 de diciembre de 2008

7 DE DICIEMBRE DE 2008, ACTO CARLISTA EN MORELLA


El próximo día 7 de diciembre - coincidiendo exactamente con el 175 aniversario de la evacuación carlista de Morella ante la ofensiva de los liberales Horé y Breton- el carlismo valenciano ha organizado un acto político y conmemorativo del 175 aniversario del carlismo, en la ciudad de Morella de tantas resonancias carlistas.
A las 12 horas los asistentes se concentrarán en la porta de Sant Miquel (entrada norte), para desde allí marchar todos juntos acompañados por la banda de Cornetas y Tambores de La Llosa de Ranes hacia el castillo, donde a las 12,30 horas se realizará la ofrenda de una corona de laurel ante la estatua que representa al general Ramón Cabrera en su etapa de líder indiscutible del carlismo, en recuerdo de todos los carlistas que en tiempos de paz o de guerra dieron lo mejor de sí mismos por la Causa de Dios-Patria-Fueros y Rey. Seguidamente, a las 13 horas se celebrará la Santa Misa en la arciprestal de Santa María y a las 14 horas una comida de hermandad en el recién inaugurado restaurante "Carlos VII" donde se podrá disfrutar de un excelente menú morellano en un ambiente totalmente carlista. A continuación se pronunciarán una serie de discursos para clausurar la jornada. Está prevista la asistencia de carlistas aragoneses, catalanes y valencianos.
Para los interesados en asistir desde Valencia el autobús saldrá a las 8:00 h del domingo 7 de diciembre, desde la acera opuesta del nº 56 de la avenida del Reino de Valencia, antigua sede del Círculo Aparisi y Guijarro. Reservas de billetes y cubiertos: Sr. Monzonís, 657 324 092.

jueves, 4 de diciembre de 2008

Nº 94 de AHORA-Información dedicado al 175 aniversario del Carlismo




Índice

1 Portada 175 aniversario . Viva la Religión. Viva el Rey
3 Editorial Reconocimiento.Gratitud.Lealtad
4 1833. Alzamiento
5 JM Mozo de R. 1833. Religión y Rey
6 F.Elías de T. 1833. Afirmación de la tradición española
9 JM Mozo de R. Del Deseado al Indeseable
10 R.Gambra 1821-1823: Clave histórica
12 A.Renedo 1832, los sucesos de La Granja
13 E.Palomar Política de encarnación
14 Don Carlos V, Rey de España
16 F.Elías de T. Legitimidad vine de Ley
18 C.Ibáñez La usurpación de un trono
20 Tres Manifiestos: -Carlos V-Cea Bermúdez -General Merino
24 Hombres ilustres. Galería
28 ¿Derrota carlista?
29 Vicente Pou La década ominosa
34 F. Canals Actualidad carlista
36 Pau López Vergarismo
38 Cantares, gestas, amores: Homenaje a Manuel María González en Talavera
40 Contraportada Refugiados

lunes, 10 de noviembre de 2008

UN DÍA DE SAN MARTÍN DE HACE 175 AÑOS: EL LEVANTAMIENTO CARLISTA EN EL MAESTRAZGO Y MORELLA

EL LEVANTAMIENTO CARLISTA DE NOVIEMBRE DE 1833 EN EL MAESTRAZGO Y MORELLA.-
Lo Mut del Maestrat

Había pasado más de un mes desde que Manuel Mª González se levantara en Talavera de la Reina en defensa de la legitimidad. La llama del carlismo se iba extendiendo por todos los rincones de Las Españas, esa llama imparable también llegó al Reino de Valencia, en concreto a las tierras del viejo Maestrazgo de Montesa y de Morella y su Comarca.
Desde principios de octubre se preparaba el levantamiento: los antiguos voluntarios realistas se armaban y organizaban, reclutando hombres y esperando un jefe que les dirigiera. Pequeñas partidas empiezan a formarse, como las que se detectan en Càlig, Bel o Boixar. También en las comarcas vecinas del sur de Tarragona se producen movimientos encabezados por Antonio Vallés (padre del futuro Brigadier Francisco Vallés) y Vicente Chulví.
Se trazaron planes para conseguir que las plazas fuertes de Tortosa y Peñíscola se pronunciaran por D. Carlos, planes que acabaron en fracaso, por lo que los carlistas fijaron sus miras en Morella como punto de reunión y base de operaciones. Se otorgó el mando supremo a D. Rafael Ram de Viu y Pueyo, Barón de Hervés, que habiendo salido de Valencia se dirigió a Vinaròs para, desde allí, poder pasar a Morella. Se fijó la fecha para iniciar el levantamiento: el 12 de noviembre. Ese día todos los realistas y voluntarios debían reunirse con sus jefes en los lugares convenidos, aportando pertrechos, armas y caballerías, así como fondos y caudales que pudieran confiscarse a los liberales y rápidamente dirigirse a Morella. Se planeó un levantamiento general y simultáneo en las gobernaciones de Castellón, Morella y Peñíscola.
Pero las ansias por lanzarse a la lucha y apoderarse de las contribuciones liberales, hicieron que la rebelión se adelantara. Llegaron noticias a los carlistas de la presencia en Benicarló y Vinaròs del capitán José Paniagua con el objeto de cobrar en dichas poblaciones varias cartas de pago por importe de unos 80000 reales de vellón. Así, las noche del 10 de noviembre de 1833 se dieron cita en la venta de la Punta de la Serra, entre Peñíscola y Santa Magdalena de Polpís, en el antiguo camino real de Valencia, los principales carlistas de Vinaròs y Benicarló: el comandante del Batallón de Realistas de Vinaròs, Cosme Covarsí, con sus tres hijos, Gregorio, José y Manuel; los oficiales realistas de Benicarló, Bautista Castell, Vicente Oms, Vicente Llorach, Antonio Cruz y el maestro de latinidad, P. Vicente Salvador, a ellos también se unieron otros vecinos de éstas y otras poblaciones del Bajo Maestrazgo y de la Plana.

MASÍA DE VALLTERRA
Desde la venta esperaron la llegada de la fuerza liberal, que se produjo la mañana del día 11 de noviembre. Viéndose sorprendidos, los liberales entregaron todos los caudales que llevaban consigo. Los carlistas conminaron al capitán Paniagua a que se uniera a ellos, a lo que se negó terminantemente. Decidieron entonces darle muerte, siendo conducido a la masía de Vallterra, situada a la derecha de la venta y de la carretera, en las proximidades de la misma, en el barranco de Pulpís, fue fusilado el capitán Paniagua.
Daba así inicio el levantamiento carlista en el Maestrazgo, que pronto prendió en poblaciones como Alcalà de Xivert, Coves de Vinromá o Santa Magdalena de Polpís, de las que fueron saliendo voluntarios y pertrechos para la fuerza carlista. También en La Plana se producen movimientos carlistas, dirigidos por el comandante de Realistas de Villarreal, Joaquín Llorens, que levantó diversos pueblos como Lucena o Alcora. Todas estas fuerzas marcharon hacia Morella, para – en cuanto se proclamara a D. Carlos- establecer allí la base de operaciones.

Inmediatamente, el Barón de Hervés y su familia partieron a Morella para promover la proclamación de Carlos V. Allí se encontró con las vacilaciones del gobernador de la plaza, Carlos Victoria - partidario de esperar y encontrar un momento más propicio- y los fervientes deseos de lanzarse a la lucha cuanto antes de los carlistas más decididos.

José Mestre, tintorero, capitán de realistas y jefe de la junta llamada de la “alpargata”, formada por los más fervientes carlistas de la ciudad, se había entrevistado días antes con el jefe carlista aragonés, Manuel Carnicer, conminándole éste al pronto levantamiento de Morella, pues consideraba que se estaba perdiendo un tiempo precioso. Esta entrevista hizo que los carlistas se presentaran al gobernador instándole a que proclamara cuanto antes a Carlos V. El día 13 de noviembre, no pudiendo contenerse, los realistas más exaltados tomaron las armas y desde la puerta de San Mateo abrieron fuego contra la tropa que volvía de la persecución de la partida de Carnicer. Aquellos tiros precipitaron los acontecimientos. El Barón de Hervés, dirigiéndose a Carlos Victoria, dijo: “No hay remedio, señores, estamos comprometidos y es preciso llevar el compromiso adelante. A esta gente no se la sujeta; será adelantarnos, pero yo tengo confianza que al grito de Morella han de responder la mayor parte de los realistas.”

MORELLA, PLAZA DEL MERCADO.
Entonces, el gobernador mandó ensillar el caballo y vistiendo el uniforme, salió hacia la plaza del Mercado, repleta de vecinos que esperaban acontecimientos, dando el grito de Viva Carlos V, Rey Legítimo de España, al que respondieron enfervorizadas cientos de voces.
El día 14 de noviembre se procedió al nombramiento de una junta carlista, denominada Junta Directiva Militar, que dirigiera los designios de la ciudad. Quedó constituida de la siguiente manera: Barón de Hervés, presidente; Carlos Victoria, vicepresidente; Juan Cardona, Jacinto González, Cristóbal Feliu, Bernardino Piquer y Manuel Mestre, como vocales.
En los días sucesivos Morella se convirtió en punto de confluencia de voluntarios carlistas procedentes tanto de la parte de Aragón y Cataluña, como de las tierras del norte de Valencia, como Ares, Alcalà de Xivert, Benassal, Castellfort, Villafranca, Peñíscola, San Mateo, Villarreal, Albocàsser, Coves de Vinromá, Benicarló, Vinaròs, etc., de tal modo que a la semana de la proclamación de Carlos V, se concentraron en Morella más de tres mil hombres armados, entre ellos un joven seminarista de Tortosa: Ramón Cabrera y Griñó.

En diciembre de 1833, se presentaron a las puertas de Morella las fuerzas liberales enviadas por el gobernador liberal de Tortosa, Bretón, y comandadas por el general Horé. Los carlistas trataron de hacerlas retroceder, fracasando en el intento, provocando la retirada de las fuerzas carlistas al interior de las murallas. La junta directiva viendo las pocas posibilidades de ofrecer una resistencia eficaz para defender la plaza frente a la abrumadora superioridad del enemigo, se encontró con la tesitura de abandonar la plaza o seguir defendiéndola. Finalmente se optó por la primera opción, a pesar de la opinión de algunos jefes como Antonio Vallés o Cosme Covarsí, que pretendían seguir resistiendo a la espera de refuerzos. La retirada se hizo efectiva la noche del 7 al 8 de diciembre. Quedaron en Morella tres Compañías al mando de Vallés, Covarsí y Marcoval, que salieron la noche del 9 al 10 de diciembre, en dirección a los montes de la Tinença de Benifassar. Se perdía así la plaza de Morella que no volvería a ser carlista hasta enero de 1838.
Algunos de los líderes carlistas de esa primera hora morirían poco después a manos de los liberales: Carlos Victoria fusilado en diciembre; el Barón de Hervés, fusilado en Teruel el 27 de diciembre de 1833 o Marcoval y Cosme Covarsí y su hijo Gregorio, fusilados en Chodos (Castellón) en febrero de 1834. Pero otros siguieron luchando y manteniendo en alto la bandera del carlismo a lo largo de aquellos duros años: Cabrera, El Serrador, Carnicer, El Groc…y tantos y tantos carlistas anónimos de las tierras del Maestrazgo y de la comarca de Morella. Otros muchos les sucederán a lo largo del siglo XIX.

domingo, 19 de octubre de 2008

CABRERA EN VALDERROBRES

Valderrobres - hermosa población de la comarca del Matarraña en la provincia de Teruel, declarada Conjunto Histórico-Artístico-, es un lugar lleno de historia y también, por supuesto, de historia carlista. Allí se encontraba Cabrera cuando se le comunicó el 20 de febrero de 1836 el vil asesinato en Tortosa de su madre, Dª María Griñó, efectuado el 16 de febrero por orden del coronel Nogueras y del general Espoz y Mina. Desde los balcones posteriores de de la casa donde se alojaba que miran al Matarraña y se divisan los Puertos de Beceite, Cabrera, enloquecido por el dolor ante la injusticia producida, juró venganza. Allí mismo dictó el siguiente bando:

" Serán fusilados todos los individuos que se aprehendan.
Se fusilarán inmediatamente en justo desagravio de mi inocente madre la señora del coronel D. Manuel Fontiveros, comandante de armas de Chelva (Prov. de Valencia)que se halla detenida para contener la ira de los revolucionarios, y también tres más que lo son Cinta Foz, Mariana Guardia y Francisca Urquizu, y hasta el número de treinta que señalo para expiar el castigo que ha sufrido la más digna y mejor de las madres.
En lo sucesivo será irremesiblemente vengada por mí la muerte de cada víctima con veinte de las familias de los que continuen cometiendo semejantes actos.
Los alcaldes del margen harán publicar esta orden, y que los curas párrocos lo hagan saber en el púlpito con responsabilidad.-
Valderrobres, 20 de febrero de 1836.- Ramón Cabrera.-"


Al poco de finalizar la guerra de los Siete Años confesó arrepentido:"Hasta la tumba me atormentarán estos recuerdos".

Muy posiblemente la casa en la que se hospedaba era la actual Fonda, en la imagen pueden verse sus balcones, los primeros a la derecha del puente medieval que da acceso a la puerta de san Roque.

jueves, 2 de octubre de 2008

2 DE OCTUBRE: EFEMÉRIDES CARLISTAS

Hoy celebramos y recordamos diversos acontecimientos históricos relacionados con el carlismo.
Por una parte, el 77 aniversario del fallecimiento en el exilio de SMC D. Jaime III de Las Españas. Presentamos aquí la esquela publicada por los carlistas valencianos convocando a su funeral. Obsérvese como en ella no hay ningún tramiento real ni de majestad, debido a la prohibición expresa de aquel régimen republicano, para muchos hoy un paradigma de la libertad. Por cierto, otros carlistas valencianos en este caso los de Villarreal fueron multados por el Gobernador Civil de Castellón por incluir en sus esquelas por D. Jaime el título de Rey...¡cosas de la libertad de expresión republicana!

Y también es un día grande para el carlismo, pues recordamos que hoy hace 175 años, Manuel Mª González prendió la llama del carlismo en Talavera de la Reina, al grito de "¡Viva Carlos V!". Manuel Mª González, junto a sus hijos y muchos otros Mártires de la Tradición, entregó su vida y su sangre por la Causa. Esa llama, a pesar de todo no se ha extinguido, y de nosotros depende que siga calentando y alumbrando los caminos de la Historia y las conciencias de muchos españoles.

El ejemplo de nuestros reyes, mártires y héroes nos traza la ruta a seguir.

lunes, 29 de septiembre de 2008

A los 175 años del levantamiento de Manuel Mª González

Reproducimos por su interés el artículo escrito por D. Jaime del Burgo (q.e.p.d.) y publicado en el Boletín Carlista número 3 (diciembre de 1993), con motivo del 160 aniversario del primer levantamiento carlista protagonizado por Manuel María González, administrador de correos y comandante del 15º batallón de voluntarios realistas, quien fue el primero en proclamar a Carlos V como rey de España en Talavera de la Reina.



A los 160 años. . . Por Jaime del Burgo
"El rey Fernando VII, doblemente infiel porque lo fue a la monarquía española, cuyas leyes dinásticas vulneró, y a la ideología tradicional del pueblo que lo elevó al trono como el más deseado de todos los monarcas, expiraba lentamente en su palacio de Madrid.
El final estaba cerca, y cumplidos todos los requisitos de la gran usurpación, los ministros le habían dejado sólo, sin más compañía que la de su esposa la reina napolitana María Cristina. Eran las tres menos cuarto de la tarde del 29 de septiembre de 1833, cuando le sobrevino un ataque de apoplejía que terminó rápidamente con su vida.
El hombre quedó en paz, pero el país comenzó a agitarse haciendo buena aquella frase del monarca cuando se comparó con una botella de cerveza cuyo tapón era él mismo. “Cuando yo muera - decía saltará el tapón y la cerveza se derramará salpicando a todos”. El país iba, en efecto, a padecer una efervescencia que duraría siete años.
Madrid, Talavera de la Reina, Cataluña Valencia, el Maestrazgo, Castilla, las Provincias Vascongadas, Aragón y Navarra iban a ofrecer ejemplos vivos del más acendrado españolismo. Iban a escribir sublimes páginas en la historia, que son las piedras miliares de la España tadicional, mojones del camino de la eternidad y la gloria. Y nosotros comprenderemos cómo se honra y enaltece la tierra de nuestros mayores. Son patentes heráldicas, mitos sublimes que avivan los recuerdos y renuevan la memoria. Al igual que las piedras mágicas que tenían el poder de conjurar los hados, son para nosotros llamadas de atención, hitos sublimes que están ahí, por designio de la Providencia, para mostramos el camino,. para señalarmos un ejemplo a seguir. En medio de una explosión de luz y de gloria que aureolan su patetico sacrificio nada más conmovedor que esa plétora de iniciadores del Carlismo con vocación de héroes y de mártires. La historia se repite desde entonces incesantemente renovada, como el tejer de Penélope, siempre destruido y siempre renacido.
El 29 de septiembre de 1833, las campanas doblan a muerto. Ya está todo preparado en el ruedo ibérico. Ya se mueven los caballos y los alfiles en un dramático y apasionante juego de ajedrez.Legitimistas por un lado, liberales por otro, “blancos” y “negros” se les llamara en Navarra, como para poner más de manifiesto la similitud del escaque.
Está generalmente admitido que el primer chispazo se produjo en Talavera de la Reina, la vieja Talabriga de los patricios romanos. Manuel María González, administrador de correos y comandante del 15° batallón de voluntarios realistas, se hallaba en Madrid cuando falleció Fernando VII. Había sido separado del empleo y sueldo por haber participado en una conspiración realista en Octubre de 1832, y le faltó tiempo para dirigirse a Talavera el día 30 y convocar aquella misma tarde a las dos compañías del batallón realista de dicha localidad. Al frente de ellas, proclamó solenmemente a Carlos V en la plaza pública como rey legítimo de España.
Secundado por sus hijos y otros familiares, envió mensajeros a los pueblos vecinos, pero no logró que se le sumara la 4 compañía del 15º batallón, y. en las inmediaciones de Puente del Arzobispo, donde halló fuerte resistencia cayeron prisioneros su hijo Manuel y otros sublevados, los cuales fueron inmediatamente fusilados. No tardó el propio comandante en caer igualmente prisionero en Villanueva de la Serena con su otro hijo Francisco Vicente y varios insurrectos, que también fueron pasados por las armas el 25 de octubre.
Pero los realistas de Talavera de la Reina tenían ramificacíones en otros puntos de España, en particular en las Provincias Vascongadas. En Bilbao se conoció la muerte de Fernando VII en las primeras horas del día 3, y los realistas y los miqueletes, con mayor fortuna que los de Talavera, se apoderaron rápidamente de la Villa y reinstauraron la diputación foral.
El primero en proclamar a Carlos V en Navarra fue el maríscal de campo Santos Ladrón de Cegama que huyó de Valladolid la noche del 30 de septiembre en que se enteró del fallecimiento del monarca.Después. de conferenciar en la Rioja con varias personas influyentes se presentó en Los Arcos con escasas fuerzas, y batido por el brigadier Lorenzo, fue hecho prisionero y fusilado en la ciudadela de Pamplona 14 de octubre.
También Alava, Cataluña y Aragón estuvieron presentes en la primera hora. Y bien pudo decir Carlos VII en su Testamento Político: “Inmenso es mi agradecimiento a los vivos y a los muertos de nuestra Causa. Para probarlo y perpetuar su memoria instituí la fiesta nacional de nuestros Mártires. Continuadla religiosamente los que hayáis de sobrevivirme” .
Es lo que hacemos al conmemorar el sacrificio de los mártires de Talavera de la Reina, que nos marcaron la pauta para vivir con dignidad y morir con honor.
Pamplona, 30 de septiembre de 1993."

martes, 23 de septiembre de 2008

REFLEXIONES SOBRE LOS ORIGENES DEL CARLISMO Y EL COMIENZO DE LA PRIMERA GUERRA.


Texto de la conferencia de D. Francisco Asín, pronunciada en el X Foro Alfonso Carlos, celebrado en Toledo del 19 al 21 de septiembre.

REFLEXIONES SOBRE LOS ORIGENES DEL CARLISMO Y EL COMIENZO DE LA PRIMERA GUERRA.

Siempre he considerado que, uno de los mayores males de la política actual es el desconocimiento, cuando no la manipulación, de la historia.

Se crean entelequias históricas, historia-ficción por ejemplo de un Euzkadi que nunca existió, integrado por una serie de provincias y departamentos a uno y otro lado de los Pirineos y que incluye a Navarra. Bueno, esto que puede ser válido como proyecto político que, a unos gustara y a otros no y que será más o menos inviable, no se puede apoyar en ninguna realidad histórica. Es más, los caminos de Navarra, del Reino de Navarra, estuvieron en sus comienzos vinculados a los reyes de Aragón o de Sobrarve. Eran reyes comunes que, con tropas de ambos reinos atravesaron las fronteras del Ebro. Ejemplo: Alfonso el Batallador, rey de Navarra y Aragón, que conquista Zaragoza en 1118 y que al frente de las mismas tropas conquista pocos meses después la ciudad de Tudela.

Los señores de Vizcaya, Alava o Guipúzcoa, fueron desde fechas bien tempranas los reyes de Castilla y, a su servicio, concurrieron a batallas como la de Baeza o las Navas y a no pocas luchas contra el Reino de Navarra reflejadas en las memorias del Príncipe de Viana de Yanguas y Miranda. Es más, los Guipuzcoanos llevaros hasta hace poco, en su escudo, los cañones tomados a los navarros en la batalla de Velate cuando, al servicio de Castilla, consiguieron que el viejo reino dejase de ser independiente pasando a ser parte de la nueva España de la época de los Reyes Católicos: Las Españas.

Navarra no pudo participar en las primeras empresas americanas como tampoco la Corona de Aragón, algo de lo que si se lucraron justamente los señoríos vascongados, como parte integrante de Castilla. ¿No es curioso que en el escudo de Aragón aparezca la enseña del rey de Pamplona y de Sobrarve Iñigo Arista? La historia no avala las manipulaciones políticas.

¿Me he ido del tema?. Quizás, simplemente he querido marcar la diferencia entre lo que son hechos históricos y lo que son aspiraciones políticas, que nunca deben manipular la historia.

Vivimos hace ya bastantes años situaciones que, hacen ciertas las predicciones de hombres políticamente tan diferentes como Sastre o Fernández de la Mora, vivimos efectivamente el “crepúsculo de las ideologías”. La búsqueda de un centro entre no se sabe qué y qué. Los marxistas dicen no serlo y buscan una política de lo que llaman centro-izquierda y algo parecido hace el P.P. y algunos partidos regionales a la búsqueda de un llamado centro-derecha. Entre tanto los grandes beneficiados por la política vergonzante de unos y otros y por una ley electoral que , hace desigual el valor del voto de unos hombre y otros, son lo partidos nacionalistas…

Podríamos comentar muchas más cosas. ¿Elecciones democráticas?. No es el pueblo quién elige a sus representantes, son las ejecutivas de los partidos quienes elaboran las listas cerradas y el pueblo, tan solo tiene derecho a votarlas o no en las urnas tal y como se las presentan. El elegido se debe al partido no a los electores. Pero no es solo eso, el sistema de cuotas televisivas, las subvenciones por número de votos, etc. etc., hacen prácticamente imposible la aparición de un partido de carácter nacional con posibilidades. Tan solo en un área territorial determinada, que restrinja en costo de una campaña y que exija la obtención de escaños con un número menor de votos es posible algún resultado y esto, claro, beneficia a los partidos nacionalistas.

¿Qué futuro tiene un carlismo fraccionado en el que, son más fuertes los intereses en marcar e incidir en lo que desune que en profundizar en lo que podría unir?.

¿Quién es más enemigo de un carlista, otro carlista o quien quiere borrar del mapa hasta el nombre del carlismo, o quién manipula su historia de forma permanente?.

¿Qué es ser carlista?

¿Cuántos carlistas vergonzantes existen?

¿Cuántos, como fruto de las luchas internas han acabado en las filas de otros partidos, buscando el llamado “mal menor”?.

Algunos historiadores han denunciado que, la principal causa de que el carlismo en España no alcanzara en poder fue su incapacidad para ir unido en una misma dirección. Algo de eso puede verse históricamente desde fecha muy temprana. Al carlismo no le faltaron el heroísmo y los héroes, no le faltó el pueblo ni la capacidad de sacrificio, ni siquiera el principio le faltaron los reyes; le faltó, sobre todo, la unidad en la acción. Y aquí dejamos esta breve introducción personal y enrabietada entre filosófica y política para pasar a la historia.

Nadie, como dice el profesor José Luis Comellas en su artículo sobre los orígenes del carlismo, hubiera apostado al filo de 1800 por el triunfo de un régimen liberal en España y sin embargo, nuestro país sería el tercero en el mundo tras Francia y Estados Unidos en el que triunfaría la Revolución Liberal.

Los emigrados franceses, refugiados en España en tiempos de la Revolución francesa, dejaron en sus escritos el testimonio de su visión de una nación “siempre fiel a su Dios y a su Rey”, la Guerra de la Independencia deja la prueba fehaciente de una inmensa mayoría del país y, especialmente del pueblo, ligada a sus creencias y tradiciones y, sin embargo, una serie de hechos posibilitan el papel anómalo y curioso de una Cortes de Cádiz donde se marca el camino del liberalismo. Una minoría se impone a una mayoría y formula los principios doctrinarios del Gobierno de los Mejores. Es curioso, también, que personajes liberales como Pedro José Pidal o el mismo Cánovas del Castillo recelasen del sufragio universal abierto, porque según ellos tal sistema podría representar el triunfo del carlismo.

El liberalismo dividido en cuestiones ideológicas y políticas, tales como la restricción o no del sufragio universal, que los demócratas verán como una restricción de la soberanía nacional, encontraron un temprano factor de unidad facilitado por el peligro del carlismo. Se dice que en la guerra de 1936-39 la derrota de los republicanos se debió, principalmente, a su falta de unidad, a sus disensiones internas y a su incapacidad para imponer una dirección política y militar única y clara. Algo de esto entendemos, aunque es solo una opinión razonada, aconteció en el caso del carlismo como luego explicaremos.

Dos importantes personajes, sumamente cultos e ilustrados que, rompen la idea del despotismo contra las luces. Marcaron un camino que España no supo seguir.

Jovellanos, al que Casariego llamó “el Ilustre Tradicionalista”, cuando tuvo noticias del proyecto de la Constitución de Cádiz afirmó: “España ya tiene su Constitución”, y plateó la validez de las viejas leyes tradicionales cuyo defecto mayor era su falta, en muchos casos, de aplicación y cumplimiento. Cadalso, por su parte, no dudó en afirmar: “Buen sé yo que el frondoso árbol de esta monarquía necesita que le poden sus ramas viejas ya resecas y que le injerten savia nueva en muchas de sus partes; pero de ninguna manera hemos de aserrar el árbol por su base porque entonces nos quedaríamos sin la sustancia de España”.

Edmund Burque marcó maravillosamente la diferencia entre conservadores y tradicionalistas. El conservadurismo era, para él, la charca y la tradición el río. La tradición se iba haciendo cada día andando hacia delante. Desgraciadamente esta bella metáfora no ha sido muchas veces vista desde fuera del carlismo, ni entendida desde dentro de él.

La tradición no es el inmovilismo, se debe ir formando cada día con los mejores logros de cada generación sin perder de vista nuestras raíces y sin modificar los principios. Bueno quizás este tema requeriría un tiempo mucho más largo, pero es indudable que hombre como el Barón de Eroles o el Cura Merino, percibieron esto cuando en algunas de sus proclamas no pedían una vuelta atrás sino: “Un sistema inspirado en nuestras tradiciones”.

Tras la Regencia de Urgel (1822), donde los llamados tradicionalistas renovadores invocaban el trilema “Dios, Patria y Rey”, la entrada en España de los llamados 100.000 hijos de San Luis, cortaron de raíz el proceso de renovación tradicionalista. SE imposi en España un sistema absolutista en contraposición al liberalismo. Los tradicionalistas fueron arrinconados tras los intentos poco conocidos y estudiados, casi exclusivamente por los profesores Federico Suárez y Gambra de los Agraviados o Malcontents, la opción de los llamados precarlistas estaba liquidada.

Es curioso que a comienzos de la primera Guerra Carlista muchos de los generales absolutistas que lucharon frente a Adame o el Barón de Eroles no tuvieron problemas para servir al gobierno de María Cristina. Tradicionalistas y liberales siempre supieron donde estaban los absolutistas, caminaron si rumbo a uno y otro lado.

Desgraciadamente cuando comenzó la primera guerra Carlista no sólo siguieron a Don Carlos tradicionalistas, sino también conservadores a ultranza y en esa lucha interna, entonces, y en los tiempos modernos con veleidades pseudomarxistas perdió el carlismo muchas de sus fuerzas, desangrándose internamente,

El profesor Carlos Seco, siguiendo un documento informativo de 1836, de fuente liberal, daba cuenta de dos o tres sectores dentro del carlismo de entonces: Absolutitas o radicales enemigos de toda clase de reformas. Tradicionalistas renovadores partidarios de que “las leyes están por encima de los reyes”, principios ya marcados en época de los antiguos Reyes de Sobrarve (No puedo dejar aquí de tener un recuerdo para mi ya fallecido amigo Julio Brioso siempre defensor de esta línea enraizada en el carlismo). Aún se enumeraba un sector enraizado en algunas zonas al que llama foralista. Por este sector los liberales de la Primera Guerra, intentaron alentar con Muñagorri una línea de penetración para dividir el carlismo (aunque ciertamente en esto tuvieron escaso éxito.

La profesora Alejandra Wilhemsen, ha estudiado con bastante profundidad el desarrollo de la ideología carlista siguiendo, en buena parte, la línea del profesor Federico Suarez. Para ella “el núcleo doctrinal carlista fue heredado del realismo político del reinado de Fernando VII” y a el se añadió con la muerte de este monarca un elemento más el legitimismo. Fue esta cuestión la que dio un nombre al tradicionalismo del momento “carlismo” en contradicción con los “isabelimos.

Solo en una cuestión discrepo de Alejandra, ella dice: “El pensamiento carlista o tradicionalista nació de una reacción a la ofensiva revolucionaria o liberal”. El pensamiento tradicionalista, para mí, es mucho más antiguo o si que quiere “de siempre”, se gesta en el pasado y se proyecta hacia el futuro, esta ya enraizado en el Fuero de Sobrarve, ayer y hoy en lo que seamos capaces de hacer sin renunciar ni olvidar nuestra raíces y con capacidad o validez para ser útil a futuras generaciones.

Simplificando mucho, lo que el carlismo recibió o recogió como legado del tradicionalismo anterior fue, siguiendo a Alejandra Wilhemsem:

a).- El concepto de Patria, con muchas más connotaciones y raíces que el término nación.

b).- La idea de lo que los liberales llamaban Constitución ya estaba, de hecho, establecida en España en nuestras leyes tradicionales que eran mucho más abiertas y flexibles. Creían que una constitución debía ser muy sencilla y recoger solo unos principios fundamentales: Religión, Monarquía legítima y Cortes peculiares.

c).- La idea de que el origen político de la soberanía esta en el pueblo y que este se la traspasaba al rey con unos límites establecidos en las leyes fundamentales y los fueros.

d).- El poder político, siguiendo el punto anterior, no esta frenado por dentro con la división de poderes sino por fuera con la existencia de leyes y principios. La vulneración de los mismos provocaría la pérdida de la legitimidad y la pujanza de las instituciones y organismo regionales, serían el contrapeso al poder del trono.

e).- Las cortes debían ser un elemento que velase por el bienestar de España. Abogaban por la renovación de las Cortes Tradicionales. Deberían representar a la sociedad tal y como fuera, querían ver representados a los cuerpos intermedios y a las comunidades.

f).- Respeto al particularismo socio-político regional según los tradicionalistas, el respeto al modo escogido para organizar su vida a través del tiempo por los pueblos y recogido en sus leyes y fueros, ayudando a evitar la extralimitación del poder real.

g).- Religión. La unidad católica era una de las leyes fundamentales por lo que respaldaba a una Iglesia institucional fuerte y vigorosa.

No voy a extenderme sobre este tema ideológico en el que cuestiones tales como las del principio de subsidiaridad o la doble legitimidad tienen tal vigencia que, son invocadas enmascaradas y sin citar su procedencia tradicionalista, por no pocos políticos españoles actuales de todo signo.

Quiero pasar a señalar unos hechos históricos y puntuales que avalan mi afirmación de que el carlismo, desde sus comienzos, pagó sus personalismos con la derrota.

Antes de morir Fernando VII y cuando el tema de la legitimidad, o si se quiere el tema sucesorio, no estaba presente ya hubo diversos movimientos precarlistas ante las veleidades políticas de este monarca.

En los años 1824, 1827 y 1832 se produjeron levantamientos precarlistas. Fueron movimientos desautorizados por Don Carlos pero, que tenían como razón planteamientos tradicionalistas, que invocaban el tema de la legitimidad, que se oponían a las veleidades de Don Fernando y al liberalismo. Curiosamente fueron reprimidos, a veces, por hombres como el Barón de Hervés o del Conde de España, que luego militarían en el carlismo.

Personas como las citadas ó como el Brigadier Don Agustín Tena, el conde de Fuentes, Don José Beamurguía y otros muchos partidarios de Don Carlos, ó él mismo, entendían que nada se debía hacer en vida de Fernando VII. Otros, quienes producen los levantamientos, creen en cambio que Don Fernando vulnera las leyes, están preocupados por los movimientos liberales y ya plantean la opción de Don Carlos, antes incluso de que se produzca el hecho sucesorio.

A finales de 1832 y en Madrid, pero con ramificaciones en toda España se prepara un importante movimiento. En Madrid se establece una Junta carlista. La detención del coronel Juan Bautista Campos y España supone su descubrimiento. Son detenidos los Condes de Prado y de Negrí, el antiguo capitán general de Aragón Grimaraest, el mariscal de campo Maroto, el intendente del ejército Mario del Pont y otros muchos.

Todo lo anterior se enmarca en un proceso que permite la disposición de puestos de responsabilidad militar o política de cuantos se suponen afectos a Don Carlos Cuando la guerra comienza ni un solo capitán general ó general con mando pueden apoyar al carlismo. En el ejército ni una sola guarnición de importancia puede secundar a los carlistas. Los liberales mucho menores en número han ocupado todos los puestos estratégicos y no pocos generales, antiguos absolutistas, optan por apoyar a Dña. Isabel para conservar sus puestos. Quienes si van a apoyar a Don Carlos son generales como: Grimaraest, Blas Fournas, Villemur, el conde de España, el barón de Hervés y un largo etcétera, son generales sin ejército, será el pueblo carlista quien lo forme. La falta de sincronización y unidad en la acción limitarán como tantas veces ha ocurrido y volverá a ocurrir las posibilidades del Carlismo.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Homenaje a Manuel María González y compañeros voluntarios realistas

El domingo, 21 de septiembre, han tenido lugar en Talavera de la Reina los actos conmemorativos del primer pronunciamiento carlista en dicha ciudad en 1833. Se ha celebrado una Santa Misa en el Convento de las Madres Bernardas a cargo del fraile carmelita P. Jordi Gil, de cuyas exhortaciones los presentes habrán retenido con mayor fuerza su declaración de que a un creyente en el ideal de Dios, Patria y Rey lo que hoy se le pide es dar la vida, y las peticiones por D. Manuel María González y carlistas que le siguieron en su suerte.

A continuación, en la Plaza del Reloj, tres oradores se han dirigido a los presentes y se ha procedido al descubrimiento de una placa conmemorativa del primer pronunciamiento carlista, que desde su instalación ha despertado el lógico interés en los talaveranos y cuya foto se puede ver junto a estas líneas.

Transcribimos el breve texto leído en el acto de homenaje a D. Manuel María González y compañeros voluntarios realistas:

"Manuel María González y compañeros voluntarios realistas… La misma llama que animaba los corazones de aquellos fieles os ha traído hasta aquí, la identificación con sus ideales, el noble deseo de honrar su memoria.

Casado y con hijos, tras conocer la muerte de Fernando VII, no esperó, no sopesó, no dudó. Émulo de Guzmán el Bueno, no advirtió a sus hijos que se quedasen en casa, ni puso a buen recaudo sus posesiones. En este mismo lugar, muy probablemente según los testimonios que conocemos, como Comandante de voluntarios realistas su conciencia le exigió definirse ante la pasividad de las autoridades municipales.

No actuó por mera preferencia dinástica, ni por espíritu de partido. Reunió a los voluntarios defensores del Trono Católico de la localidad y alrededores, que durante años se habían batido en defensa de Dios y de la Monarquía, y por varios días trató de despertar en los españoles talaveranos el celo adormecido por el Trono que amaron sus mayores.

No lo logró. Huyó ante la proximidad de las fuerzas liberales y el peso de la nueva “libertad” que comenzaba a introducirse en España cayó sobre él. Él y sus dos hijos fueron fusilados, sin previo juicio. Tremendo ejemplo para nuestros días.

Su arrojo, sin embargo, prendió desde Irún hasta Tarifa, y como en 1808 y 1820, España se llenó de voluntarios cuyos pechos se abrieron para albergar la misma llama a la cual M. M. González no dudó en sacrificar su vida y la de los suyos. Vástagos de Pelayo y de Cortés, de Viriato y de Gonzalo Fernández, santificaron con su sangre derramada desde Rosas a Ayamonte y desde Cádiz hasta Asturias el suelo de nuestra Patria. Sangre que grabó en versos indelebles el amor de los españoles por su Dios, por su Patria y por su Rey.

Hoy, 175 años e incontables avatares después, nos sentimos deudores de su ejemplo y herederos de su memoria:

Ni cansancio que nos doblegue,
ni obstáculo que nos detenga,
ni fracaso que nos desmaye,

175 años después, voluntarios defensores y amantes de Dios, la Patria y el Rey, mientras alimentemos el ascua que animó a Manuel María González y compañeros voluntarios realistas la Causa no morirá; mientras mantengamos viva la esperanza en que un rey digno de ese nombre tremolará la bandera mil veces condecorada en la fidelidad y el sacrificio de tantos; mientras perseveremos, humildes, de rodillas ante Dios depositando nuestros anhelos, ilusiones y miserias, llegará el día en que el fruto entre en sazón.

Hoy, 175 años después, seguimos creyendo con Manuel María González y compañeros voluntarios realistas que la España que él no dudó defender no puede morir y gritamos con él:

¡Viva España!
¡Viva el Rey legítimo!"

X Foro Alfonso Carlos I

Durante los días 20 y 21 de septiembre ha tenido lugar en Toledo el X Foro Alfonso Carlos I, centrado en la conmemoración del 175º aniversario del Carlismo. Han tenido lugar diversas conferencias, que abordando desde los orígenes del Carlismo, pasando por las desamortizaciones del s. XIX, ahondando en las aportaciones del Carlismo a la historia de España y concluyendo con una mirada sobre el Carlismo en el siglo XXI, han reunido a asistentes llegados de diversos puntos de España que han seguido su desarrollo con gran interés. Próximamente se darán a conocer resúmenes en vídeo y transcripciones completas en audio de las jornadas a disposición de todos los interesados.

Más información y fotografías en http://www.carlistas.org/index.php?option=com_content&view=article&id=54:xforoalfonsocarlosi&catid=15:actos

miércoles, 10 de septiembre de 2008

CURSOS DE VERANO DEL FORO ALFONSO CARLOS I 2008





CURSOS DE VERANO DEL FORO ALFONSO CARLOS I 2008
(Xª Convocatoria)
Toledo-Talavera de la Reina
Días 19, 20 y 21 de septiembre de 2008





DIA 19, VIERNES

PRIMERA JORNADA: CARLISMO E IMAGEN(Convento de los PP. Carmelitas. Especialmente dedicado a militantes que quieran compartir experiencias y formarse en medios de comunicación, técnicas de propaganda,
audiovisuales, etc).
14:00 h. Comida.
16:00 h. Talleres: comunicación y propaganda carlista.
21:00 h. Cena.

DIA 20, SABADO

SEGUNDA JORNADA: ORIGENES E HISTORIA DEL CARLISMO EN EL BICENTENARIO DE 1808 Y EL 175º ANIVERSARIO DE 1833(Las tres conferencias y la mesa redonda se celebrarán en el Colegio Virgen del Carmen, Avda. de la Reconquista,1).
09:00 h. Desayuno (para los inscritos, en la sede de los cursos).
10:00 h. Santa Misa.
11:00 h. Primera conferencia: LOS ORIGENES DEL CARLISMO, por Francisco Asín Ramírez de Esparza.
11:45 h. Coloquio
13:00 h. Segunda conferencia: LAS DESAMORTIZACIONES
DEL SIGLO XIX, por Javier Echegaray.
13:45 h. Coloquio.
14:30 h. Comida (imprescible reserva previa).
17:00 h. Mesa redonda - tertulia abierta: APORTACIONES
DEL CARLISMO A LA HISTORIA DE ESPAÑA.
Con Santiago Arellano, Juan Carlos García de Polavieja, Carlos Ibáñez Quintana, Luis Hernando de Larramendi y José Javier Esparza.
19:00 h. Tercera conferencia, EL CARLISMO DEL SIGLO XXI, por Javier Garisoain.
21:00 h. Cena, solo para inscritos, en el Convento de los PP.Carmelitas.


DIA 21 DOMINGO
: TERCERA JORNADA: CELEBRACION EN TALAVERA
DEL 175 ANIVERSARIO DEL CARLISMO
9:00 h. Desayuno (para los inscritos, en el Convento de los Carmelitas y traslado a Talavera).
13:00 h. Santa Misa.
13:45 h. Acto público de descubrimiento de una placa conmemorativa: Plaza del Reloj.
14:45 h. Comida en las casetas del recinto ferial.
(Se ruega llevar boina roja, o blanca).




AVISOS PRACTICOS Y

PRECIOS DE INSCRIPCION:


Sedes de los cursos: Convento de los P.P. Carmelitas y Colegio Virgen del Carmen:

Precios:
- Inscripción con pensión completa desde la comida del viernes al desayuno del domingo (2 días completos).

. Afiliados: 90 euros.

. Simpatizantes: 120 euros.

- Inscripción con pensión completa desde la comida del sábado al desayuno del domingo (1 día completo).

. Afiliados: 50 euros.

. Simpatizantes: 60 euros.

- La asistencia a las charlas del sábado en Toledo y actos del domingo en Talavera es libre salvo el pago de las comidas: 20 euros cada una. Comida en Talavera: 30 euros.

Plazas limitadas. Las habitaciones individuales se asignarán por orden de inscripción.

Inscripciones antes del 15 de septiembre :
Foro Alfonso Carlos I
(X Convocatoria )
175 aniversario del Carlismo
C/Zurbano, 71. Of. 3.
Teléfono: 91 399 44 38 y 629 203 900
e-mail: carlistas@carlistas.es

viernes, 4 de julio de 2008

Tumba del Cura Merino, Brigadier de la guerra de Independencia y Teniente General carlista


Tumba de D.Jerónimo Merino Cob -Villoviado (Burgos) 1769 - Alençon (Francia) 1844- , conocido como «El Cura Merino», sacerdote, guerrillero y carlista.

En 1808, ejerciendo de párroco en su municipio, pudo apreciar el maltrato que recibían los vecinos de las tropas francesas; esto le incitó a convertirse en guerrillero. Durante la guerra de la Independencia contra el ejército napoleónico francés, se convirtió en uno de los más prestigiosos guerrilleros de la resistencia española, alcanzando el cargo de gobernador militar de Burgos en 1814 y Brigadier.

Acabada la guerra, volvió a su ministerio sacerdotal en Villoviado. Durante el Trienio Liberal(1820-1823) retomó la guerrilla, y se enroló en las partidas que marchaban apoyando la invasión de los «Cien Mil Hijos de San Luis» que acabaría con el gobierno liberal, siendo ascendido a Mariscal de Campo. A la muerte de Fernando VII, contando con 64 años de edad, se alistó en las fuerzas don Carlos, dirigiendo el alzamiento carlista en Castilla la Vieja. En 1834 fue nombrado Capitán General de Castilla la Vieja. En 1837 participó en la Expedición Real

Tras el Convenio de Vergara (1839) se exilió en Francia, siendo confinado por los franceses en el Depósito de Prisioneros de Alençon, donde murió en 1844. Sus restos fueron repatriados en 1962 y enterrados en Lerma (Burgos).

jueves, 1 de mayo de 2008

Nota de protesta de la CTC ante las mentiras vertidas por César Vidal en la cadena COPE


30.abril.2008

El pasado 22 de abril de 2008, los locutores de la cadena COPE Federico Jiménez Losantos y César Vidal en su programa radiofónico “La Mañana” hicieron una serie de comentarios sobre el Carlismo y las guerras carlistas totalmente inexactos, poco documentados e innecesariamente denigrantes no ya para los carlistas, sino incluso para cualquier español. A título ejemplificativo, el locutor César Vidal hizo las siguientes afirmaciones, entre otras:

“Carlos V era bastante bruto y estaba rodeado de una camarilla de indeseables, y en fin, creo que no peco contra la caridad cristiana hablando así”.

“Se dedicó a intrigar durante los años siguientes para evitar que la legalidad se cumpliera”.

“A saber lo que podía suceder en un país tan extraño como España”.

“Los carlistas practicaron el deporte de lanzarse al monte hasta 1936”.

“Los carlistas pretendían que la libertad era nefasta y peligrosa y que la igualdad era inaceptable entre los españoles y contraponían la desigualdad de los fueros”.

“Los carlistas aborrecen una cosmovisión de libertad y de igualdad”.

“El Carlismo acaba convirtiéndose en un fenómeno nefasto para la historia de España y sigue dando coletazos en sus hijos, el nacionalismo catalán y el nacionalismo vasco”.

La Comunión Tradicionalista Carlista protesta por las mentiras que César Vidal ha vertido desde los micrófonos del la COPE, respecto al origen de las guerras civiles del siglo XIX y al Carlismo.

Falsea unos hechos; oculta otros; en una palabra. Miente como lo saben hacer los corifeos de la Revolución.

Desde hace 175 años el Carlismo se viene oponiendo, a costa de grandes sacrificios, a la implantación de la Revolución en España. Una Revolución que cubriéndose con la bandera de la Libertad ha perseguido a la Iglesia, con mayor o menor intensidad pero sin descanso, desde su aparición en España. En todo ese tiempo, la Revolución no ha encontrado más resistencia, sea política o militar que la del Carlismo.

Todavía en 1936, al Carlismo le quedaron arrestos para colaborar de manera decisiva a la derrota de la República que perseguía sangrientamente a la Iglesia. Para participar en esa lucha, los carlistas olvidaron los agravios que le habían sido infringidos por el Ejército al que se unían y no plantearon más que tres exigencias: la primera que cesase la persecución a la Iglesia y se derogase toda la legislación anticatólica de la República.

Por eso la CTC ve con dolor cómo desde una emisora dependiente de la Conferencia Episcopal, se falsifica su historia y se difama y calumnia a sus antecesores. Y piensa que no es desmesurado exigir una reparación: la verdad y su honor lo requieren.

No es extraño que semejante cúmulo de mentiras y calumnias hayan partido de la boca de César Vidal. Protestante cuyo odio a la Iglesia se hace patente en su obra “El último ajusticiado”, en la que demuestra haberse quedado anclado en el siglo XVI y permanecer hoy ajeno a las relaciones entre la Iglesia y las que surgieron de la ruptura luterana. Lo triste es que pueda hacerlo desde una emisora de la que la Iglesia es dueña de la mayor parte.

Como católicos, aunque no hubiéramos sido ofendidos, lamentamos esa presencia en la emisora, así como la de otro locutor cuyo lenguaje, carente de toda corrección humana y, por lo tanto de caridad evangélica, escandaliza a muchos oyentes. En ambos casos se está sacrificando a la eficacia comercial el testimonio cristiano. Si luego nos van mal las cosas, no nos lamentemos.

ALGUNOS ARGUMENTOS HISTÓRICOS

Parece mentira que los defensores de la dinastía liberal no hayan progresado nada en sus argumentos anti-carlistas. Los que César Vidal ha empleado en la COPE para "demostrar" la ilegitimidad del movimiento carlista son los mismos que vienen empleando desde el siglo XIX.

1. SOBRE LA LEGITIMIDAD DINÁSTICA

El primero es afirmar que la ley sucesoria promulgada por Felipe V el 10 de mayo de 1713 era una copia de la ley Sálica, vigente en Francia desde tiempos inmemoriales y distinta de la tradición española.

La ley de Felipe V no era Sálica sino Semisálica, pues llamaba a reinar a las hembras en caso de que se extinguieran las líneas varoniles. Cierto es que modificaba la Ley de Partidas vigente en Castilla desde Alfonso X el Sabio, pero estaba de acuerdo con las leyes de Aragón y de Navarra. Al morir Carlos II se había producido la Guerra de Sucesión. Para evitar se repitiera el conflicto es para lo que Felipe V aceptó la petición de los procuradores, reunidos en cortes, y promulgó la nueva ley común a toda España.

Carlos IV convocó el 31 de mayo de 1789 Cortes para la jura del Príncipe Fernando. No las convocó para cambiar la ley sucesoria, luego los procuradores no tenían poder de sus representados para ello. No obstante la carencia de poderes para ello, las Cortes solicitaron, el 30 de septiembre de 1789, la revocación de la Ley Fundamental del 10 de mayo de 1713. Carlos IV no sancionó jamás tal petición y la nueva ley no se promulgó. El rechazo de Carlos IV a la misma se demuestra en que en la Novísima Recopilación, aprobada por cédula real del 15 de julio de 1805 insertó como ley sucesoria la de 1713.

El 29 de marzo de 1830 Fernando VII pretendió que su hija Isabel le sucediera en el trono. Para ello promulgó la “Pragmática Sanción con fuerza de ley decretada por el Señor D. Carlos IV a petición de las Cortes de 1789, y mandada publicar pos S.M. reinante”. Dentro del texto aseguró que se limitaba a publicar “lo resuelto a ella por el Rey mi querido padre”. Falsedad flagrante por lo que ya hemos visto. La Pragmática Sanción carecía de todo valor legal desde el momento que afirmaba basarse en algo que no se dio.

La ocupación del Trono de España por la descendencia de Fernando VII fue una usurpación.

- Lo reconocen la Regente D.ª Cristina en carta que el 27 de abril de 1842 dirige a su hija Isabel.

- La misma Infanta Carlota confesó, años después, al General don Jaime Ortega y Ollita su participación en las maniobras que sancionaron la usurpación, lo que le movió a pasarse al campo carlista y protagonizar el intento de San Carlos de la Rápita a favor de D. Carlos VI. Parecida confesión hizo en su lecho de muerte a sus hijos y al P. Fulgencio que le administraba los Sacramentos.

- Doña Isabel, desterrada en París, se entrevistó repetidas veces don D. Carlos VII, deseando encontrar una solución al desaguisado producido por su padre Fernando, cuarenta años antes.

Este complejo de que estaban usurpando el trono perduró en los descendientes de Dª. Isabel. Así D. Alfonso se quedó sin respuesta cuando, en septiembre de 1931, D. Jaime I le preguntó en París: ¿Con qué derecho habéis reinado en España tú y los tuyos?

La manera con que D. Juan Carlos suplantó a su padre demuestra que en esa familia existe la convicción de que su presencia en el Trono no se debe a derechos sino a hechos de fuerza.

- Don Salustiano Olózaga, que tanta influencia tuvo en la corte de Dª. Isabel, en sesión de Cortes del 29 de enero de 1855, pronunció un largo discurso en el que demostraba que los derechos de D. Carlos V estuvieron en vigor hasta que “la nación, haciendo alarde de que su previsión sola es la ley suprema, que es soberana y que es omnipotente, excluyó a D. Carlos y a sus hijos”.

- Don José Sánchez Guerra, ultimo jefe del partido conservador de la monarquía intrusa, en nota que dirigió a D. Alfonso, fechada en San Sebastián el 19 de septiembre de 1926 negaba “derecho y autoridad LEGAL Y MORAL a la rama de la familia Borbón, QUE AHORA OCUPA EL TRONO, para instaurar una monarquía personal y patrimonial”.

- Don Niceto Alcalá Zamora, que había sido ministro de D. Alfonso, siendo Presidente de la República, presidió en Bilbao, el 2 de mayo de 1933, la anual fiesta anticarlista de los liberales bilbaínos. En su discurso dijo que “la rama victoriosa de las luchas dinásticas debió su trono, más que a las pragmáticas vacilantes de Fernando VII, a los ejércitos liberales y a los elementos democráticos del País”.

Dª. Isabel y sus descendientes han carecido de todo derecho para ocupar el Trono de España. Han sido conscientes que lo hacían como meros instrumentos de la Revolución. Y como instrumentos encubridores de la misma se han portado durante 175 años. La actuación de D. Juan Carlos hoy es la prueba más clara.

2. SOBRE LA PERSONA DE DON CARLOS

Es mentira que D. Carlos V fuera un “bruto y ambicioso”. El General liberal Marqués de Mendigorría en su obra “Mis Memorias íntimas” formula el siguiente juicio sobre él: ”Distinguióse aquel Príncipe desde los primeros años por una probidad y honradez verdaderamente intachables, por el sentimiento de rectitud que guiaba todos los actos de su vida... Creo positivamente que si en la conciencia de D. Carlos hubiera penetrado la convicción de que los derechos a la corona eran patrimonio de la hija de su hermano el Rey Fernando, no habría tenido Doña Isabel en todo su reinado súbdito más fiel y obediente , defensor más constante y decidido.”

Es mentira que D. Carlos firmara en Portugal en enero de 1833 un documento como “yo el Rey”. D. Carlos salió de Madrid el 16 de marzo de 1833. D. Carlos se abstuvo de toda acción política mientras vivió su hermano. Eso lo reconocen historiadores liberales. Y de eso le acusamos los carlistas.

3. SOBRE EL CARLISMO Y LOS CARLISTAS

Es más que una frivolidad afirmar que los carlistas eran aficionados al “deporte de lanzarse al monte”. Los carlistas eran conscientes de los peligros y sacrificios que para ellos suponía levantarse contra la Revolución. Lo hicieron en toda España en tres ocasiones: en 1833, en 1872 y en 1936. Por el contrario, los políticos y militares liberales protagonizaron diez y siete pronunciamientos. Hemos conocido a miembros de familias que aún estaban padeciendo las estrecheces que les supuso la derrota de 1876 y no dudaron en volver a levantarse en 1936. Lo hicieron porque se lo reclamaba el deber de salvar a la Patria de las garras de la Revolución.

Es mentira que los carlistas defendían que la Ley Sálica no se podía cambiar. Defendían que no se había cambiado, pues lo que hizo Fernando VII carecía de todo valor.

Jamás afirmaron los carlistas que la libertad fuera "nefasta". Rechazaban la libertad abstracta que figuraba en los papeles y que mataba las libertades concretas que la Tradición sancionaba.

Sí es cierto que afirmaban que la igualdad era, y es, imposible. Y los hechos les han dado la razón. Da lo mismo que se trate de regímenes comunistas que de liberales. La misma Constitución de 1812 exigía que sólo pudieran ser diputados quienes tuvieron “una renta anual proporcionada, procedente de bienes propios”; los ricos.

Finalmente es mayor mentira que los nacionalismos nazcan del Carlismo. Al contrario, los nacionalismos surgen a final del siglo XIX, cuando algunos catalanes y vascos quieren defenderse de los abusos de los gobiernos liberales. Y lo hacen por un camino equivocado: admitiendo la mentira liberal de que “la nación es dueña absoluta de sus destinos”. Prueba más clara del origen liberal de los nacionalismos no se puede encontrar.

29 de abril de 2008

Comunión Tradicionalista Carlista

Junta de Gobierno

email: carlistas@carlistas.es

sábado, 26 de abril de 2008

VISITA CARLISTA A MORELLA

Tal y como estaba previsto, el sábado 26 de abril, carlistas de Morella, Benicarló, Els Rosildos, Càlig, Castellón y Valencia se han reunido en una agradable jornada de convivencia, de la que, sin duda, saldrán buenos frutos para la Causa.

Hemos visitado lugares emblemáticos para la historia del carlismo, como la antigua plaza del Mercado, donde el 13 de noviembre de 1833 fue proclamado Carlos V; el convento de San Francisco, donde se situó el cuartel general de Cabrera; el antiguo trinquete, en el que se instaló un depósito de prisioneros carlistas durante la Tercera Guerra; la casa del marqués de Cruilles, sede del círculo carlista de Morella hasta los años de la II República y, cómo no, el castillo. Allí hemos admirado la magnífica escultura de Cabrera (más allá de la consideración que nos merece su persona en los últimos años de su vida), obra del escultor JERE. En el mismo castillo hemos visto lugares como el calabozo del Cacho, donde tantos carlistas sufrieron cautiverio; el pabellón de Oficiales, donde estuvo detenido el general Ortega, antes de ser fusilado días después en Tortosa o la zona de los “retretes al vol”, el lugar por donde se realizó el asalto carlista a las murallas del castillo en enero de 1838.



Finalizada la visita, nos hemos dirigido al restaurante Cardenal Ram, donde hemos disfrutados de una magnífica comida, con variados platos de sabor morellano, como la sopa de pilotes, los quesos y cecinas de la tierra o el requesón con miel. La comida ha concluido degustando el excelente licor de hierbas de Herbés.

Tras la comida se ha iniciado una entretenida tertulia donde hemos comentado aspectos de la actualidad carlista y se han lanzado propuestas para futuras actividades por la Comarca. Sin duda una bonita jornada que seguro ayudará al renacer del carlismo en las tierras del norte valenciano. La llama de la Tradición sigue viva y con jornadas como ésta conseguiremos que se avive más y más. Desde la Historia y el pasado los carlistas nos proyectamos al futuro, ese debe ser nuestro objetivo.

Nuestro agradecimiento a nuestros anfitriones morellanos: Pepe Querol, Carlos, Miguel Ángel y Alfredo de la Figuera y señora por el trato y la acogida dispensada ¡os debemos una!.